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Electromagnetismo
La
reciente proliferación en la instalación de antenas de telefonía móvil ha
despertado una cierta alarma social ante la sospecha de que la radiación
emitida por estas antenas podría ser nociva. Esta sospecha se ha extendido
hacia otros elementos generadores de ondas electromagnéticas, haciendo que
numerosos ciudadanos traten de impedir la instalación de antenas de
telefonía, cables de alta tensión, transformadores, etc.
Introducción La falta de estudios epidemiológicos concluyentes sobre las repercusiones que puedan existir para la salud, hace que no exista una normativa que regule la instalación de emisores de campos electromagnéticos al no estar clasificados cómo peligrosos. Esto está permitiendo que se produzca un total desgo tierno en la instalación de los mencionados contaminantes. El "principio de precaución" que debiera primar a la espera de que existan unas conclusiones determinantes al respecto, se está vulnerando continuamente.
Por todo ello, la CAVE ha puesto en marcha una campaña de información y
sensibilización que tiene como fin último forzar a las autoridades competentes a la creación de un comité científico técnico que evalúe los verdaderos riesgos de la contaminación electromagnética, para, en base a sus dictámenes, elaborar una normativa de carácter estatal que regule todos los aspectos problemáticos.
Mientras no existan estos estudios, se tratará de evitar la instalación de cualquier elemento potencialmente peligroso para la salud.
A continuación se explicará brevemente la naturaleza de la contaminación
electromagnética, analizando cómo se genera y sus fuentes emisoras. También se comentarán cuales son los parámetros y unidades empleados para caracterizar los distintos campos electromagnéticos. Esto tiene sentido pues cuando se produzca la instalación de algún elemento contaminante, será necesario conocer el tipo y la intensidad de radiación emitida para poder canalizar las acciones legales contra él. Finalmente se explican los mecanismos por los que las emisiones electromagnéticas afectan a los seres humanos, citándose algunos de los estudios que advierten de sus
posibles efectos perjudiciales para la salud y el medio ambiente.
Definiciones Los campos eléctricos. La presencia de cargas eléctricas produce la aparición de un campo eléctrico. Este campo eléctrico induce a su vez el movimiento de otras cargas eléctricas que se encuentren en su radio de actuación, atrayéndose las cargas de signo contrario y repeliéndose las de igual signo. La unidad de medida de un campo eléctrico es el Voltio/m (V) o el KiloVoltio/m (KV/m). En este caso el campo nace en las cargas positivas y muere en las negativas. Los campos eléctricos se pueden apantallar fácilmente.
Los campos magnéticos. La existencia de cargas eléctricas en movimiento (corriente eléctrica) produce un campo magnético, quedando éste delimitado por la región del espacio en la que se manifiestan los fenómenos magnéticos. La actuación de estos fenómenos sigue unas líneas imaginarias llamadas líneas de fuerza, que son el camino que sigue la fuerza magnética. Para hacerse una idea de cómo actúan estas líneas de fuerza, basta con colocar un imán bajo un papel sobre el que se ha espolvoreado con virutas de hierro; estas se dispondrán siguiendo las líneas de fuerza del campo magnético generado por
el imán. En los campos magnéticos no existen fuentes ni sumideros de cargas, cerrándose el campo sobre sí mismo. Cualquier corriente alterna generará a su alrededor un campo magnético que tendrá un potencial proporcional a la carga eléctrica que lo origina. Los campos magnéticos no pueden apantallarse y atraviesan casi todos los materiales conocidos. Las unidades de campo magnético son las Teslas o mTeslas (1 tesla=1millón de mTeslas).
Unidades de medida. Seguidamente repasaremos algunos de los conceptos y unidades que es conveniente conocer para poder evaluar las repercusiones que podrían derivarse de la instalación o
utilización de algún elemento emisor de radiación electromagnética.
Frecuencia. Es el número de oscilaciones que pasan por un punto en una unidad de
tiempo. Se mide en ciclos (oscilaciones) por segundo. Un hercio (Hz) equivale a una
oscilación por segundo. Unidades derivadas del hercio son: Kilohercio (KHz=mil Hz),
Megahercio (MHz=un millón de Hz) y Gigahercio (GHz=mil millones de Hz). Al
aumentar la frecuencia, se produce un aumento de la cantidad de energía del campo
electromagnético.
Longitud de onda. Da idea de la amplitud de la onda. Se nombra con la letra l, y se
mide en metros. Cuanto menor sea la longitud de onda, mayor será la frecuencia.
Energía. Su unidad es el electrón voltio (eV). La energía de un eV transformada en luz
se denomina fotón.
•Intensidad de campo: Se mide en amperios por metro (A/m).
•Flujo magnético: es el número de líneas de fuerza que atraviesan un campo
magnético dado. La unidad es el Webber (Wb).
•Inducción magnética: Indica ell número de líneas de fuerza que atraviesan un
metro cuadrado (Wb/m2 o Tesla). La intensidad de un campo magnético está
directamente relacionada con la inducción magnética a través de una constante
llamada permeabilidad magnética, que depende del medio en el que se
propaguen las ondas. La inducción magnética es el parámetro que determina
las afecciones que un campo magnético puede generar en los seres vivos. Otra
unidad de medida empleada para la inducción magnética es el Gauss (10.000
Gauss=1 Tesla).
A la hora de realizar medidas para evaluar las posibles repercusiones para la salud de
los campos eléctricos y magnéticos, se suele emplear como sistema de referencia la
frecuencia (Herzios), o bien las Teslas para el caso de los campos magnéticos, y los
V/m para los campos eléctricos.
Fuentes Contaminantes
Líneas de alta tensión.
Son elementos generadores de campos magnéticos de baja frecuencia (hasta 50
hercios). El paso de la corriente eléctrica por el tendido produce la aparición de un
campo eléctrico y de un campo magnético. La intensidad de campo magnético mayor
se produce bajo los cables. A un metro de altura del suelo se generan valores de 3 a 5
kV/m en el caso del campo eléctrico y de 1 a 20 mTeslas para el campo magnético. La
intensidad de ambos disminuye con la distancia al tendido, reduciendose a 0,1 kV/m y
a 0,1 mTeslas a los 100 metros. Todo ello para una línea de alta tensión que
transporte 400 kV.
Estaciones y subestaciones generadoras de electricidad.
En sus proximidades los valores de campos eléctricos y magnéticos pueden alcanzar
los 16kV/m y las 270 m Teslas.
Electrodomésticos.
Funcionan gracias a la corriente eléctrica. Sería el caso de las lavadoras, tostadores,
fluorescentes, etc. Algunos ejemplos de las frecuencias de campo emitidas por estos
"aparatos" son:
•Monitores de televisión y ordenadores: 3-30 kHz
•Termoselladores, aparatos para diatermia quirúrgica: 3-30 MHz
•Calentadores industriales por inducción: 0,3-3 MHz
•Microondas: 0,3-3GHz
Campos magnéticos generados por radiofrecuencias.
Producidas por emisoras de AM y FM, su frecuencia oscila entre los 100kHz y los
300MHz.
Orden de intensidad:
•AM: 30 kHz-3MHz
•FM: 30-300MHz
Radar, dispositivos de enlace por satélite, sistemas de comunicación por
microondas.
Generan campos magnéticos del orden de 3-30GHz.
Microondas; teléfonos móviles y antenas.
Las radiaciones emitidas por la telefonía móvil se encuentran
en una franja entre los 850 y 950 MHz.
Normativa
Recomendaciones de organismos internacionales.
Seguidamente repasaremos la escasa legislación o recomendaciones al respecto. En
ellas se delimitan las distancias mínimas a núcleos de población, carreteras, etc.
La ICNIRP recomienda no sobrepasar los siguientes valores de referencia:
PúblicoTrabajadoresCampo eléctrico5 kV/m10 kV/mCampo magnético100 mT500 mT
El consejo de la Unión Europea publicó en julio de 1999 una recomendación para que
no se sobrepasaran exposiciones superiores a 5kV/m y 100mT para campos de 50 Hz,
en zonas en las que se pase bastante tiempo.
El Instituto Nacional de seguridad e Higiene en el Trabajo sitúa como límite de
exposición los 0,45 mW/cm2.
Distancias recomendadas.
•Ubicación de líneas de alta tensión: el B.O.E del 27 de Diciembre de 1968
establece las siguientes distancias mínimas para su instalación. (El coeficiente U
expresa la tensión nominal en kV)
•Carreteras y ferrocarriles sin electrificar.La altura de los conductores sobre la
rasante de la carretera o sobre las cabezas de los carriles será de:6.3+U/100
metros, con un mínimo de 3 metros.
•Ríos y canales navegables o flotables.La altura mínima de los conductores sobre
la superficie del agua para el máximo nivel que pueda alcanzar ésta será
de:G+2,3+U/100 metrosG=gálibo (en el caso de que exista gálibo definido,
éste se considerará igual a 4,7 metros).La distancia horizontal deberá ser
superior a 25 metros y mayor que vez y media la altura de sus apoyos, con
respecto al extremo de la explanación o borde del cauce.
•Vías de comunicación.Se prohibe la instalación de apoyos de líneas eléctricas de
alta tensión en las zonas de influencia de las carreteras, a distancias inferiores a
las que se indican a continuación, medidas horizontalmente desde el eje de la
calzada y perpendicularmente a éste.Carreteras de la red estatal (nacionales,
comarcales y locales): 25 m.En carreteras de la red vecinal: 15mEstas
distancias también vienen definidas en el artículo 34.3 del reglamento de la Ley
10/1996 de 18 de marzo, aprobado por Decreto 2619/1996 de 20 de Octubre
•Edificios, construcciones y zonas urbanas.Las distancias mínimas que deberán
existir en las condiciones más desfavorables, entre los conductores de la línea
eléctrica y los edificios o construcciones que se encuentren bajo ella serán las
siguientes:Sobre los puntos accesibles a las personas:3,3+U/100 metros, con
un mínimo de 5 metros.Sobre puntos no accesibles a las personas:3,3+U/150
metros, con un mínimo de 4 metros.Una de las posibilidades que se plantea
como posible solución a las líneas aéreas de alta tensión es el soterramiento de
dichas líneas pues así se reduce la intensidad del campo eléctrico. Las
dificultades de estas actuaciones son de tipo económico, pues soterrar una línea
de alta tensión cuesta como mínimo, tres veces más que instalarla de forma
aérea y para ello hay que disponer de una profundidad de entre 90 y 100cm.
Además. con el enterramiento se logra mitigar los efectos del campo eléctrico,
pero no los del campo magnético.En cualquier caso, en la Disposición Adicional
duodécima, al modificar el Real Decreto Legislativo 1302/1986, de 28 de junio,
se establece que cualquier instalación de 220 kV y de longitud igual o superior a
15 km. debe estar sometida a Evaluación de Impacto Ambiental, acreditando
que se cumplan los siguientes requisitos:1. Las condiciones técnicas y de
seguridad de las instalaciones y del equipo asociado.2. El adecuado
cumplimiento de las condiciones de protección del medio ambiente.3. Las
características de emplazamiento de la instalación.4. Su capacidad técnica,
económico-financiera para la realización del proyecto.
•Antenas de telefonía móvil. Las Normas de Seguridad en una exposición
incontrolada podrían incumplirse en zonas situadas a menos de 6m de las
propias antenas. Éste sería el caso de las antenas instaladas en o cerca de las
azoteas de los edificios.
Repercusiones Sanitarias
La relativa novedad de algunas de las fuentes contaminantes hace que aún no se haya
dispuesto del tiempo necesario para realizar los correspondientes estudios
epidemiológicos y su tratamiento estadístico adecuado. Por esto no existen resultados
concluyentes acerca de la inocuidad o peligro de estas emisiones para los seres
humanos (principalmente en el caso de la telefonía móvil). Pero cada vez son más los
estudios que apuntan hacia una posible relación entre la contaminación
electromagnética y diversas enfermedades. En el caso de animales de laboratorio
parece demostrada la incidencia de las ondas electromagnéticas en el aumento de
tumores.
No puede olvidarse que el principal argumento de las compañías beneficiarias de la
instalación de este tipo de aparatos es afirmar que no se ha demostrado su
peligrosidad. Este argumento no es válido por dos sencillos motivos:
1. Si no se realizan estudios serios e independientes para evaluar los riesgos es
evidente que nada se podrá concluir acerca de ellos.
2. Esta falta de estudios hace que no haya quedado demostrada la falta de riesgo.
Por esto es imprescindible atender al "principio de precaución" mientras no quede
suficientemente demostrada la total inexistencia de riesgos para la salud humana,
evitándose en cualquier caso la cercanía a los núcleos de población de este tipo de
elementos contaminantes. Se debe destacar que cada vez es mayor la sospecha desde
la comunidad científica de que existe un serio riesgo de aumento de cáncer,
alteraciones comportamentales, etc.
Seguidamente se explica brevemente el mecanismo de actuación de este tipo de
contaminación y se enumeran algunos de los posibles problemas que acarrea la
exposición a los campos electromagnéticos.
Conceptos básicos.
La presencia de cargas eléctricas produce la aparición de un campo eléctrico al inducir
el movimiento de otras cargas por efecto de repulsión o atracción. A su vez, estas
cargas en movimiento provocan que se genere a su alrededor un campo magnético.
Este campo magnético tiene la capacidad de hacer que las partículas con carga
eléctrica que están en su radio de acción adquieran movimiento, generándose un
campo eléctrico. Como se ve, hay una íntima relación entre campo eléctrico y campo
magnético, hablándose por ello de fenómenos electromagnéticos.
Todos los seres vivos estamos formados por partículas con carga eléctrica. Procesos
como la transmisión del impulso nervioso tienen su base en el transporte de cargas
eléctricas a través de las neuronas. Las partículas con carga también posibilitan la
regulación del flujo de sustancias por nuestro organismo. Así una partícula atravesará
o no la membrana celular dependiendo de sí está cargada positiva o negativamente.
Este transporte de elementos regulado por la carga eléctrica cumple funciones tan
importantes como permitir que se produzcan reacciones metabólicas para obtener
energía, estabilizar la estructura de las proteínas y del material genético, etc.
Hecha esta introducción, veamos que relación tienen estos procesos biológicos con la
contaminación electromagnética.
Existen dos tipos de radiaciones electromagnéticas:
1. Radiaciones ionizantes: Tienen la capacidad de hacer que partículas sin carga
pasen a estar cargadas. Son sumamente perjudiciales (no existe duda al
respecto), y se emplean con fines científicos y médicos. Es el caso de los Rayo
X, radiación ultravioleta, rayos gamma, etc.
2. Radiaciones no ionizantes: Generadas por torres de alta tensión, subestaciones
eléctricas, antenas de telefonía móvil, etc. afectan a los seres vivos de dos
maneras fundamentalmente:
•Los campos magnéticos generados por distintos elementos emisores tienen la
capacidad de inducir corrientes eléctricas en los seres vivos. Si estas corrientes
son más intensas que las corrientes que naturalmente existen en los
organismos (anteriormente vistas), provocarán alteraciones. Superado el
llamado "límite de reversibilidad" que tienen los tejidos animales, los daños
serán irreparables.
•La radiación electromagnética produce el movimiento y vibración de las
moléculas que se encuentran en su campo de influencia. Esta vibración provoca
el choque entre partículas adyacentes, haciendo que se calienten (este es el
mecanismo de actuación de los microondas). El aumento de temperatura puede
generar graves trastornos.
A continuación veremos algunos de los posibles riesgos que parecen derivarse de la
exposición a radiaciones no ionizantes. No es nuestro objetivo presentar una relación
detallada de todos los riesgos, únicamente se citan estudios u opiniones de
instituciones, organismos o personas que advierten de los más que probables peligros.
Riesgos de la radiación electromagnética no ionizante.
Relación con la leucemia.
•Se admite que "en el 80% de los casos la electricidad presente en las propias
casas propiciaría la enfermedad." El mismo servicio "sugería que los pilones de
alta tensión duplicaban el riesgo de leucemia". Fuente: Servicio Británico de
Protección Radiológica. (El País, 6-3-2001).
•"En muchos trabajos se ha determinado un mayor riesgo relativo de leucemias,
tumores cerebrales y otros cánceres en sujetos que residen en las proximidades
de las líneas de alta tensión y entre distintas poblaciones expuestas
profesionalmente. La sospecha de asociación más firme se ha establecido con
las leucemias infantiles." Fuente: PulsoMed-Sanitas. Octubre 2000.
Riesgo de cáncer en general: capacidad mutagénica.
•"Los campos de radiofrecuencias similares a los utilizados en las
telecomunicaciones móviles aumentan la incidencia del cáncer en ratones
modificados genéticamente que hayan estado expuestos en la proximidad
(0,65m) de una antena de transmisión de radiofrecuencias." Fuente:
Organización Mundial de la Salud, Nota Descriptiva nº 183.
•"En este trabajo se presentan los primeros resultados sobre los efectos
biológicos del campo magnético medido por el test de micronúcleos "in vivo"
sobre médula ósea de ratón. Los resultados indican un claro efecto a campos de
200mT de 50 Hz, en contraposición a la bibliografía existente, aunque escasa
en este campo concreto." ("El test de micronúcleos sobre eritrocitos
policromatófilos de médula ósea de ratón (...) es un método ampliamente
utilizado para la detección del daño cromosómico producido por diferentes
sustancias químicas y agentes físicos.") Fuente: "Sobre los efectos mutagénicos
del campo magnético". Departamento de Radiología y Medicina Física.
Universidad de Murcia. Noviembre 2000.
•"Según la denominada "Hipótesis de la Melatonina", una reducción en los
niveles de melatonina en sangre causada por exposiciones a campos
electromagnéticos, provocaría la desregulación de la síntesis de esteroides y un
incremento de la incidencia de cánceres hormona-dependientes (mama,
próstata)." Fuente; Aportación realizada para el V Congreso Nacional de Medio
Ambiente por: Dr. Alejandro Úbeda, Investigador del Laboratorio
BioElectromagnética. Dpto. de Investigación del Hospital Ramón y Cajal y por
Francisco Vargas, Subdirector General de Sanidad Ambiental del Ministerio de
Sanidad y Consumo.
Calentamiento de tejidos y alteraciones asociadas.
•"Los campos de radiofrecuencias de 1Mhz a 10 Ghz penetran en los tejidos
expuestos y producen calentamiento debido a la absorción de energía realizada.
La profundidad de penetración depende de la frecuencia del campo, siendo
mayor en el caso de frecuencias bajas". "El calentamiento inducido en los
tejidos corporales puede provocar diversas respuestas fisiológicas y
termorreguladoras, en particular menor capacidad para desempeñar tareas
mentales o físicas...". "El calentamiento inducido puede afectar al desarrollo del
feto (...) puede afectar también a la fecundidad masculina y favorecer la
aparición de cataratas." Fuente: Organización Mundial de la Salud, Nota
Descriptiva nº 183.
Alteraciones comportamentales.
•"Se ha notificado que la exposición a campos de radiofrecuencias de baja
intensidad, insuficiente para producir calentamiento, altera la actividad eléctrica
del cerebro en gatos y conejos, al modificar la movilidad de los iones de calcio."
Fuente: Organización Mundial de la Salud, Nota Descriptiva nº 183.
•"La exposición a niveles no térmicos de campos electromagnéticos pulsados lo
suficientemente intensos, puede provocar efectos tales como fenómenos
auditivos o diversas respuestas conductuales. Hace años algunos estudios
dieron cuenta de observaciones sobre potenciales daños severos en la retina
expuestos a campos electromagnéticos pulsados." Fuente; Aportación realizada
para el V Congreso Nacional de Medio Ambiente por: Dr. Alejandro Úbeda,
Investigador del Laboratorio BioElectromagnética. Dpto. de Investigación del
Hospital Ramón y Cajal y por Francisco Vargas, Subdirector General de Sanidad
Ambiental del Ministerio de Sanidad y Consumo.
Alteraciones fisiológicas.
•"Otros estudios han sugerido que la acción de los campos de radiofrecuencias
cambia el ritmo de proliferación de las células, altera la actividad de enzimas o
afecta al ADN celular." Fuente: Organización Mundial de la Salud, Nota
Descriptiva nº 183.
Conclusiones.
Hemos visto algunas de las consecuencias que puede tener la exposición a la radiación
electromagnética. Las fuentes citadas tienen suficiente credibilidad como para hacer
que nos planteemos una duda más que razonable acerca de la inocuidad de estas
emisiones.
En cualquier caso, es evidente que aún no se ha profundizado suficientemente en la
investigación del tema. Por ello, la prudencia debe primar a la hora de abordar el
problema. Cualquier actuación que pueda suponer un riesgo para la salud humana
debe ser descartada mientras no se pueda certificar con absoluta seguridad su falta de
peligro.
Por ello es imprescindible solicitar que se financie desde las administraciones públicas
la creación de comités científicos totalmente independientes que se encarguen de
programar y evaluar las investigaciones que determinen los verdaderos riesgos de la
contaminación electromagnética.
Repercusiones Medioambientales
Cómo se ha visto anteriormente, la contaminación electromagnética interfiere en los
seres vivos al alterar sus sistemas eléctricos naturales o al producir el calentamiento
de los tejidos.
Por ello cualquier organismo que se encuentre en el área de influencia de un campo
electromagnético podrá verse afectado por él.
Para el caso concreto de las líneas de alta tensión, las repercusiones sobre los seres
vivos son más directas; cada año son miles las aves que mueren electrocutadas al
chocar o posarse sobre los cables de alta tensión. Esto es especialmente problemático
para el caso de las grandes rapaces. Especies emblemáticas de la fauna mediterránea
y con una gran importancia a la hora de regular el funcionamiento de los ecosistemas,
cómo el águila imperial, ven gravemente disminuidas sus poblaciones por efecto de
estos cables.
De manera indirecta, la instalación de los tendidos eléctricos puede provocar grandes
desórdenes medioambientales debido a las obras necesarias para su colocación en
zonas sensibles.